Lo que más reparamos de iPhone
Pantallas y baterías, por este orden y con diferencia. Después, el conector de carga, sobre todo en los modelos con Lightning: años de enchufar y desenchufar acaban aflojando el puerto, y muchos se solucionan solo con una limpieza a fondo.
Las tres dudas de siempre
Con iPhone casi todas las preguntas van al mismo sitio: Face ID, los avisos de pieza y la salud de la batería. Vale la pena entenderlo antes de decidir.
Face ID vive en el módulo de sensores, no en el cristal, así que en un cambio de pantalla se traslada el tuyo y sigue funcionando. Los avisos de pieza son cosa del propio iPhone, que identifica los componentes y lo indica en Ajustes cuando no reconoce uno; no rompen nada, pero conviene saberlo de antemano. Y con baterías que el teléfono no identifica como propias, puede desaparecer la lectura de salud de la batería.
Nada de esto se lo vas a encontrar de sorpresa: forma parte del presupuesto, y en el resguardo queda escrito qué pieza se ha montado.
Si se ha mojado
Los iPhone recientes aguantan bastante bien las salpicaduras, pero esa resistencia la dan unas juntas que se degradan con los años y los golpes. Un iPhone de tres o cuatro años ya no sella como el día que salió de la caja. Si el tuyo se ha mojado, lo importante es lo de siempre: no encenderlo y traerlo cuanto antes.