Qué le pasa a tu móvil
La pantalla de un móvil son varias capas pegadas: el cristal exterior, el panel que da la imagen y la capa táctil. Según cuál se haya llevado el golpe, verás una cosa u otra: si solo se rompe el cristal el teléfono se sigue usando (mal, y cortándote los dedos), y si el golpe llega al panel aparecen las manchas de tinta y las franjas de color que ya no se van.
Usar el móvil con la pantalla rota tiene un coste. Por las grietas entra polvo y humedad hasta el interior, y las esquirlas acaban rozando el panel: lo que hoy es un cristal roto la semana que viene puede ser también el táctil.
Cómo lo hacemos
Lo primero es mirarlo contigo delante y decirte el precio. Si te encaja, se abre el teléfono en el taller, se retira el módulo dañado —la parte delicada es el adhesivo y los cables planos que van a la placa— y se monta el nuevo.
Antes de devolvértelo se comprueba lo que suele fallar cuando un cambio se hace con prisa: que el táctil responda en los bordes, que el brillo automático funcione, que el sensor de proximidad apague la pantalla en las llamadas y que la cámara frontal siga centrada.
Qué móviles reparamos
iPhone, Samsung, Xiaomi, Redmi, Huawei, Oppo, Realme, Motorola, OnePlus y prácticamente cualquier marca que se venda en España. Si tienes un modelo raro, llámanos y te decimos en el momento si tenemos la pieza o cuánto tardaría.
Antes de traerlo
Si el móvil enciende, haz una copia de seguridad y, si tu teléfono lo tiene, activa el modo mantenimiento antes de traerlo: así podemos probar la pantalla nueva sin acceder a tus fotos ni a tus mensajes. Si no lo tiene, necesitaremos el código de desbloqueo. Y no le quites el protector si lo lleva puesto: así los cristales se quedan quietos por el camino.