Antes de pensar en una avería
Los altavoces y los micrófonos de un móvil respiran por unas rejillas minúsculas que pasan la vida en un bolsillo. Se tapan de pelusa, y como el sonido baja poco a poco, uno se acostumbra sin notarlo hasta que un día ya no oye nada.
Una limpieza a fondo devuelve el sonido en una buena parte de los casos. Lo que no conviene es hurgar con un alfiler o un clip: la rejilla se hunde y entonces sí hay que cambiar la pieza.
Tres piezas distintas
Cuando nos cuentas el problema, lo que estamos averiguando es cuál de las tres falla:
- El auricular, el de arriba, el que usas al hablar pegándote el teléfono a la oreja.
- El altavoz, el de abajo, el de la música, el manos libres y el tono de llamada.
- Los micrófonos, que son varios y repartidos, y por eso puede pasar que en las llamadas no te oigan pero los audios se graben bien.
Saber cuál es cambia la reparación y el precio, así que se prueba delante de ti.